Orientación mediante la observación del cielo nocturno.

1º. Reconocer los puntos cardinales desde el lugar.

Es evidente que el primer paso es saber donde está el norte y a partir de ahí situarse. Recordad, con la cara al norte el oeste queda a nuestra izquierda, el este a la derecha y el sur a la espalda.

Lo mejor para buscar el norte es esperar a que anochezca y encontrar la estrella Polar, pero si aun es temprano, la zona por donde se pone el Sol también es una clave. Si además tenemos en cuenta que el Sol se pone por la zona del oeste, pero con variaciones, dependiendo de la estación del año, afinaremos más. Cerca de los equinoccios el Sol se pone por el oeste, en primavera y según avanzamos y verano el Sol se pone por el oeste noroeste, más hacia el norte cuando más cerca del solsticio de verano estemos y en otoño e invierno se pone por la zona del oeste-suroeste, siendo más hacia el sur cerca del solsticio de invierno. Lo que llega a separarse hacia el norte o el sur desde el Oeste en la puesta depende de la latitud desde la que observamos. En nuestro caso hablamos de unos 33º. Se amplia cuando más al norte o al sur estemos del Ecuador. En la zona del Ecuador esa variación es de 23,5º, lógico, si tenemos en cuenta que el ecuador celeste es perpendicular al horizonte y que 23,5º es la separación máxima del Sol o declinación, para ser más exactos, por “encima” o “debajo” del ecuador celeste.

No cuento lo que ocurriría si estamos en el amanecer, pero es evidente que pasa lo mismo, solo que en vez de oeste sería el este.

Pero partamos de que ya es noche y se empiezan a ver las estrellas. Lo que todos aprenden al inicio en cualquier curso o salida a mirar el cielo es a buscar la Polar. Es la estrella de referencia para los habitantes del Hemisferio Norte. El hecho casual de que el eje de rotación de la Tierra apunte por el Hemisferio Boreal a esta estrella en particular, casi con exactitud, es una gran ayuda para la orientación. Cuando miramos a la Polar estamos mirando a donde apunta el Polo Norte de la Tierra, para entendernos, es decir, que desde el Polo Norte la Polar está justo en el Cenit. Así, si observamos la Polar estaremos mirando al Norte. El punto inmediatamente bajo la Polar será la dirección norte desde nuestro lugar de observación.

La manera de buscar la Polar es muy sencilla. Solo tendremos que prolongar la alineación de las estrellas opuestas al “mango del cazo” o la parte trasera del “carro”, que forman 7 de las estrellas de la Osa Mayor.

Fig. 1. La Polar nos indica la dirección norte.

Dependiendo de la época del año y de la hora podrá aparecer la Osa Mayor por “encima”, por debajo o a los lados de la Polar, pero esta regla se cumple de todas maneras, esté donde esté.

La Polar además de indicarnos la dirección norte nos facilita mucho el cálculo de la latitud del lugar. No es algo que suela hacer falta saber, pues si estamos cerca de nuestra casa ya sabemos que no habremos cambiado mucho de latitud, pero si estamos en otra zona, cuanto más alejada de la habitual y sobre todo si nos hemos desplazado más al norte o más al sur, podremos notar la diferencia. La Polar estará más cerca del horizonte cuanto más cerca del Ecuador nos encontremos y más alta cuanto más cerca del Polo Norte. Las mediciones en altura de las estrellas con respecto al horizonte se hacen en grados. La esfera celeste ocupa 360º, pero realmente nosotros solo podemos ver la que está por encima del horizonte, es decir, una bóveda de 180º. El horizonte se toma como referencia 0º y el cenit 90º de altura angular. Aunque la estrella Polar no está exactamente en el polo norte celeste, pues se queda a 1º de estarlo perfectamente, podemos ignorar este dato, pues tampoco será tan importante. Por ello podemos determinar que si la Polar está rozando el horizonte es que estamos en el Ecuador o muy cerca y si la Polar está en el cenit estaremos en el Polo Norte. Son casos extremos y que rara vez se darán. Lo habitual es estar en latitudes intermedias. Desde Galicia el Polo Norte Celeste lo vemos entre los 42º y 43º de altura con respecto al horizonte aproximadamente, que es justo la latitud en la que nos encontramos y no es casualidad, es una consecuencia. Desde el Hemisferio Sur no se puede ver la Polar, al encontrarse el Polo Norte Celeste por debajo del horizonte. Allí ya hay que fijarse en el Polo Sur Celeste, que no tiene ninguna estrella decente cerca como indicativo.

La estrella Polar es famosa por un hecho curioso y es que aparentemente todas las estrellas giran entorno a ella todas las noches del año. Además es la única que no cambia de posición y se mantiene quieta. Como decía antes, realmente sí se mueve entorno al Polo Norte Celeste, pero como está a solo 1º de distancia casi podemos ignorarlo. En apariencia por tanto se mantiene en el mismo sitio. En la siguiente foto podemos apreciar como el giro de las estrellas, provocado a su vez por el giro de la Tierra, se realiza entorno a un punto muy cercano a la Polar, que parece inmóvil.

Fig. 2 ¿De qué nos sirve este movimiento?. Pues seamos prácticos, además de ser un recurso estético para la fotografía, nos puede servir para calcular el paso del tiempo.

2º . Orientación temporal.

Mirando al Sol, a las estrellas, a la Luna, los planetas…, tenemos toda la información para reconocer el momento de la noche en la que estamos, saber en que época del año y hacer cálculos sencillos del paso del tiempo.

Paso del tiempo.

Usar el cielo como un cronómetro es una tarea sencilla, aunque evidentemente no vamos a pedir precisiones milimétricas a simple vista, pero sí es fácil saber si ha pasado una hora, dos o cinco, solo con ser un poco observador.

Antes vimos que el cielo, visto desde nuestro punto de observador terrestre, da vueltas entorno a la Polar. De hecho da una vuelta completa en 23h56`04¨ (Día Sidéreo)…Como referencia de día nos vale, aunque el que se usa de 24 horas se denomina Día Solar Medio, pero no es el tema para ahora.

Entonces sabemos que una vuelta podemos decir que se da cada 24h, así que un cuarto de vuelta será en 6h, media vuelta en 12h, etc. Lo que es lo mismo, el arco de giro de las estrellas cada hora entorno a la Polar es de 15º. 15ºx24=360º.

Podemos tomar la Polar como si fuera el centro de un reloj de agujas y escogeremos una estrella relativamente cercana como extremo de un segmento que venga desde la Polar. Es como tener una aguja de las horas en el cielo. Pero ojo, ese reloj no es de 12h, es de 24h!.

la-polar-nos-indica-la-direccion-norte

Fig.3 La bóveda celeste como un gran reloj.

Escojamos la estrella que escojamos como referencia, el arco que forme será del mismo angulo. Ese ángulo solo tenemos que pasarlo a tiempo, sabiendo que 15º=60 minutos (1h), por tanto, 1º equivale a 4 minutos. (Ej. Si vemos que una estrella gira 20º entorno a la Polar desde que empezamos a medir el tiempo, sabemos que habrán pasado 20ºx4= 80 minutos). Pero claro, el problema viene cuando queremos medir grados sin herramientas. Por eso es importante decir que con esto no se pretende un cálculo exacto, pero sí saber como se podría hacer. En todo caso podemos usar los dedos y las manos como referencia. El dedo meñique, con el brazo estirado, ocupa un ancho de 1º aproximadamente, el pulgar unos 2º y el puño cerrado unos 10º. Un palmo de la mano unos 20º. La señal de “victoria” con los dedos crean un arco de unos 30º. En fin, el caso es que tenemos suficiente referencias para calcular cuanto gira una estrella en grados entorno a la Polar.

Fig. 4. Algunas maneras de calcular distancias angulares de forma aproximada.

¿Y sin la Polar podemos orientarnos igualmente?. La respuesta es sí, seguimos teniendo referencias suficientes en otras partes del cielo y en particular es relativamente fácil orientarse con la Luna, si está a la vista. Hay que tener en cuenta que las fases de la Luna vienen marcadas por el ángulo de incidencia de los rayos solares, es decir, la fase de la Luna nos dice indirectamente en todo momento donde está el Sol. Así, por ejemplo, si vemos una Luna llena hacia el Sur, sabremos que el Sol necesariamente estará en el lado opuesto, a 180º, por tanto en el norte, bajo el horizonte. Será medianoche (Ojo, la medianoche no coincide en Galicia con las 00h realmente. Es más bien sobre la 1.15 am locales en horario de invierno y 2.15 am locales en horario de verano).

Una Luna en cuarto creciente posiciona el Sol a 90º hacia el oeste y un cuarto menguante necesariamente pone al Sol a 90º al este de la Luna. Tratemos de verlo gráficamente.

Fig. 5. Ángulo que forman los segmentos Tierra-Luna y Tierra-Sol entre ellos

Puede parecer algo complicado, pero es mucho más sencillo de lo que pudiera aparentar a primera vista. Simplifiquemos las cosas y tratemos de ver la Luna como una esfera entorno a nuestra cabeza y al Sol como un foco de Luz. Viendo como está iluminada esa esfera determinaremos con bastante precisión la posición del foco.

Como ya sabemos que 15º equivalen a una hora además podemos saber también que hora aproximada es. Si vemos una Luna en cuarto creciente cerca del horizonte oeste, tendremos que saber que el Sol está 90º al oeste de la Luna, es decir, que se puso aproximadamente hace 6 horas. De todas maneras hay que tener cuidado con esto, pues la Luna es algo peculiar en su órbita, al estar 5º torcida con respecto a la eclíptica, por lo que habría que tenerlo en cuenta., aun así es una sencilla aproximación a la realidad.

La Luna “circula” a lo largo de la bóveda celeste, durante un mes sidereo (Una órbita completa a la Tierra) cada poco más de 27 días, y lo hace por un “camino” muy cercano a la eclíptica, solo desviado como tope 5º, por encima o por debajo de la misma. Esto quiere decir que por ejemplo, una Luna en cuarto creciente estará por la zona aproximada de la eclíptica por la que transitará el Sol dentro de 3 meses. Es fácil de calcular. El Sol tarda 12 meses en completar la vuelta por toda la eclíptica y 90º es un cuarto de circunferencia, por tanto 90º suponen 3 meses, dado que el Sol avanza en sentido oeste-este por la eclíptica, a razón de prácticamente 1º cada día de media.

¿Y si usamos algún planeta como referencia?. Solo si distinguimos bien los planetas podrá servirnos como referencia, pero para ello también hay que considerar unos conocimientos previos. Si por ejemplo nos guiamos con Venus sabemos ya que solo es visible poco antes del amanecer o hasta un rato después de la puesta de Sol. Como tope hablamos de unas 3h antes o después. Así, si vemos a Venus por la zona este sabemos que no faltará mucho para que amanezca. Si conocemos mejor su posición relativa con respecto al Sol pues afinaremos mucho más. Venus se puede alejar angularmente como mucho 47º del Sol, es lo que se llama elongación máxima. Mercurio es una referencia que no sirve, pues siempre está tan cerca del Sol que ya la propia luz del alba o del atardecer nos indica donde está el Sol. Pero con los planetas exteriores podemos tenerlos en consideración si tenemos conocimiento de su posición relativa con respecto al Sol y nosotros mismos. Por ejemplo un planeta en oposición saldrá más o menos por el horizonte a la puesta de Sol. Si es el caso y lo vemos alto, por la zona sur, es que estamos en la medianoche, etc.

Cuestionario (Marcar las correctas):

1. ¿Podemos ver la Polar desde A Coruña (Latitud 43ºN), a 44º sobre el horizonte?

a) Sí, cuando se encuentre en su giro entorno al polo norte celeste por encima del mismo con respecto al horizonte.

b) No, la Polar está a 43º del horizonte.

c) No, la Polar está justo a 45º sobre el horizonte.

d) Sí, también puede verse a 42º si esperamos 12 horas.

2. ¿La Luna sale siempre por la misma zona del horizonte?

a) No, solo depende de la fase en la que esté.

b) Sí, sale por el este y se pone por el oeste.

c) No, varía dependiendo de la fase y el momento del año en el que estemos.

d) Sí, sale 5º por encima del plano de la eclíptica.

3. ¿En que época del año veremos una Luna en cuarto menguante más alta sobre el horizonte desde Galicia?.

a) Siempre alcanza la misma altura en cuarto creciente.

b) Entorno al solsticio de verano.

c) Entorno al equinoccio de primavera.

d) Entorno al equinoccio de otoño.

4. Si es 21 de junio y estamos en A Coruña y vemos el Sol a 30º sobre el horizonte. ¿Cuánto tiempo nos

 

 

Orientación mediante la observación del cielo nocturno.

1º. Reconocer los puntos cardinales desde el lugar.

Es evidente que el primer paso es saber donde está el norte y a partir de ahí situarse. Recordad, con la cara al norte el oeste queda a nuestra izquierda, el este a la derecha y el sur a la espalda.

Lo mejor para buscar el norte es esperar a que anochezca y encontrar la estrella Polar, pero si aun es temprano, la zona por donde se pone el Sol también es una clave. Si además tenemos en cuenta que el Sol se pone por la zona del oeste, pero con variaciones, dependiendo de la estación del año, afinaremos más. Cerca de los equinoccios el Sol se pone por el oeste, en primavera y según avanzamos y verano el Sol se pone por el oeste noroeste, más hacia el norte cuando más cerca del solsticio de verano estemos y en otoño e invierno se pone por la zona del oeste-suroeste, siendo más hacia el sur cerca del solsticio de invierno. Lo que llega a separarse hacia el norte o el sur desde el Oeste en la puesta depende de la latitud desde la que observamos. En nuestro caso hablamos de unos 33º. Se amplia cuando más al norte o al sur estemos del Ecuador. En la zona del Ecuador esa variación es de 23,5º, lógico, si tenemos en cuenta que el ecuador celeste es perpendicular al horizonte y que 23,5º es la separación máxima del Sol o declinación, para ser más exactos, por “encima” o “debajo” del ecuador celeste.

No cuento lo que ocurriría si estamos en el amanecer, pero es evidente que pasa lo mismo, solo que en vez de oeste sería el este.

Pero partamos de que ya es noche y se empiezan a ver las estrellas. Lo que todos aprenden al inicio en cualquier curso o salida a mirar el cielo es a buscar la Polar. Es la estrella de referencia para los habitantes del Hemisferio Norte. El hecho casual de que el eje de rotación de la Tierra apunte por el Hemisferio Boreal a esta estrella en particular, casi con exactitud, es una gran ayuda para la orientación. Cuando miramos a la Polar estamos mirando a donde apunta el Polo Norte de la Tierra, para entendernos, es decir, que desde el Polo Norte la Polar está justo en el Cenit. Así, si observamos la Polar estaremos mirando al Norte. El punto inmediatamente bajo la Polar será la dirección norte desde nuestro lugar de observación.

La manera de buscar la Polar es muy sencilla. Solo tendremos que prolongar la alineación de las estrellas opuestas al “mango del cazo” o la parte trasera del “carro”, que forman 7 de las estrellas de la Osa Mayor.

Fig. 1. La Polar nos indica la dirección norte.

Dependiendo de la época del año y de la hora podrá aparecer la Osa Mayor por “encima”, por debajo o a los lados de la Polar, pero esta regla se cumple de todas maneras, esté donde esté.

La Polar además de indicarnos la dirección norte nos facilita mucho el cálculo de la latitud del lugar. No es algo que suela hacer falta saber, pues si estamos cerca de nuestra casa ya sabemos que no habremos cambiado mucho de latitud, pero si estamos en otra zona, cuanto más alejada de la habitual y sobre todo si nos hemos desplazado más al norte o más al sur, podremos notar la diferencia. La Polar estará más cerca del horizonte cuanto más cerca del Ecuador nos encontremos y más alta cuanto más cerca del Polo Norte. Las mediciones en altura de las estrellas con respecto al horizonte se hacen en grados. La esfera celeste ocupa 360º, pero realmente nosotros solo podemos ver la que está por encima del horizonte, es decir, una bóveda de 180º. El horizonte se toma como referencia 0º y el cenit 90º de altura angular. Aunque la estrella Polar no está exactamente en el polo norte celeste, pues se queda a 1º de estarlo perfectamente, podemos ignorar este dato, pues tampoco será tan importante. Por ello podemos determinar que si la Polar está rozando el horizonte es que estamos en el Ecuador o muy cerca y si la Polar está en el cenit estaremos en el Polo Norte. Son casos extremos y que rara vez se darán. Lo habitual es estar en latitudes intermedias. Desde Galicia el Polo Norte Celeste lo vemos entre los 42º y 43º de altura con respecto al horizonte aproximadamente, que es justo la latitud en la que nos encontramos y no es casualidad, es una consecuencia. Desde el Hemisferio Sur no se puede ver la Polar, al encontrarse el Polo Norte Celeste por debajo del horizonte. Allí ya hay que fijarse en el Polo Sur Celeste, que no tiene ninguna estrella decente cerca como indicativo.

La estrella Polar es famosa por un hecho curioso y es que aparentemente todas las estrellas giran entorno a ella todas las noches del año. Además es la única que no cambia de posición y se mantiene quieta. Como decía antes, realmente sí se mueve entorno al Polo Norte Celeste, pero como está a solo 1º de distancia casi podemos ignorarlo. En apariencia por tanto se mantiene en el mismo sitio. En la siguiente foto podemos apreciar como el giro de las estrellas, provocado a su vez por el giro de la Tierra, se realiza entorno a un punto muy cercano a la Polar, que parece inmóvil.

circumpolar

Fig. 2 ¿De qué nos sirve este movimiento?. Pues seamos prácticos, además de ser un recurso estético para la fotografía, nos puede servir para calcular el paso del tiempo.

2º . Orientación temporal.

Mirando al Sol, a las estrellas, a la Luna, los planetas…, tenemos toda la información para reconocer el momento de la noche en la que estamos, saber en que época del año y hacer cálculos sencillos del paso del tiempo.

Paso del tiempo.

Usar el cielo como un cronómetro es una tarea sencilla, aunque evidentemente no vamos a pedir precisiones milimétricas a simple vista, pero sí es fácil saber si ha pasado una hora, dos o cinco, solo con ser un poco observador.

Antes vimos que el cielo, visto desde nuestro punto de observador terrestre, da vueltas entorno a la Polar. De hecho da una vuelta completa en 23h56`04¨ (Día Sidéreo)…Como referencia de día nos vale, aunque el que se usa de 24 horas se denomina Día Solar Medio, pero no es el tema para ahora.

Entonces sabemos que una vuelta podemos decir que se da cada 24h, así que un cuarto de vuelta será en 6h, media vuelta en 12h, etc. Lo que es lo mismo, el arco de giro de las estrellas cada hora entorno a la Polar es de 15º. 15ºx24=360º.

Podemos tomar la Polar como si fuera el centro de un reloj de agujas y escogeremos una estrella relativamente cercana como extremo de un segmento que venga desde la Polar. Es como tener una aguja de las horas en el cielo. Pero ojo, ese reloj no es de 12h, es de 24h!.

reloj-boveda-celeste

Fig.3 La bóveda celeste como un gran reloj.

Escojamos la estrella que escojamos como referencia, el arco que forme será del mismo angulo. Ese ángulo solo tenemos que pasarlo a tiempo, sabiendo que 15º=60 minutos (1h), por tanto, 1º equivale a 4 minutos. (Ej. Si vemos que una estrella gira 20º entorno a la Polar desde que empezamos a medir el tiempo, sabemos que habrán pasado 20ºx4= 80 minutos). Pero claro, el problema viene cuando queremos medir grados sin herramientas. Por eso es importante decir que con esto no se pretende un cálculo exacto, pero sí saber como se podría hacer. En todo caso podemos usar los dedos y las manos como referencia. El dedo meñique, con el brazo estirado, ocupa un ancho de 1º aproximadamente, el pulgar unos 2º y el puño cerrado unos 10º. Un palmo de la mano unos 20º. La señal de “victoria” con los dedos crean un arco de unos 30º. En fin, el caso es que tenemos suficiente referencias para calcular cuanto gira una estrella en grados entorno a la Polar.

calcular-distancias-angulares-con-la-mano

Fig. 4. Algunas maneras de calcular distancias angulares de forma aproximada.

¿Y sin la Polar podemos orientarnos igualmente?. La respuesta es sí, seguimos teniendo referencias suficientes en otras partes del cielo y en particular es relativamente fácil orientarse con la Luna, si está a la vista. Hay que tener en cuenta que las fases de la Luna vienen marcadas por el ángulo de incidencia de los rayos solares, es decir, la fase de la Luna nos dice indirectamente en todo momento donde está el Sol. Así, por ejemplo, si vemos una Luna llena hacia el Sur, sabremos que el Sol necesariamente estará en el lado opuesto, a 180º, por tanto en el norte, bajo el horizonte. Será medianoche (Ojo, la medianoche no coincide en Galicia con las 00h realmente. Es más bien sobre la 1.15 am locales en horario de invierno y 2.15 am locales en horario de verano).

Una Luna en cuarto creciente posiciona el Sol a 90º hacia el oeste y un cuarto menguante necesariamente pone al Sol a 90º al este de la Luna. Tratemos de verlo gráficamente.

angulos-segmentos-tierra-luna-sol

Fig. 5. Ángulo que forman los segmentos Tierra-Luna y Tierra-Sol entre ellos

Puede parecer algo complicado, pero es mucho más sencillo de lo que pudiera aparentar a primera vista. Simplifiquemos las cosas y tratemos de ver la Luna como una esfera entorno a nuestra cabeza y al Sol como un foco de Luz. Viendo como está iluminada esa esfera determinaremos con bastante precisión la posición del foco.

Como ya sabemos que 15º equivalen a una hora además podemos saber también que hora aproximada es. Si vemos una Luna en cuarto creciente cerca del horizonte oeste, tendremos que saber que el Sol está 90º al oeste de la Luna, es decir, que se puso aproximadamente hace 6 horas. De todas maneras hay que tener cuidado con esto, pues la Luna es algo peculiar en su órbita, al estar 5º torcida con respecto a la eclíptica, por lo que habría que tenerlo en cuenta., aun así es una sencilla aproximación a la realidad.

La Luna “circula” a lo largo de la bóveda celeste, durante un mes sidereo (Una órbita completa a la Tierra) cada poco más de 27 días, y lo hace por un “camino” muy cercano a la eclíptica, solo desviado como tope 5º, por encima o por debajo de la misma. Esto quiere decir que por ejemplo, una Luna en cuarto creciente estará por la zona aproximada de la eclíptica por la que transitará el Sol dentro de 3 meses. Es fácil de calcular. El Sol tarda 12 meses en completar la vuelta por toda la eclíptica y 90º es un cuarto de circunferencia, por tanto 90º suponen 3 meses, dado que el Sol avanza en sentido oeste-este por la eclíptica, a razón de prácticamente 1º cada día de media.

¿Y si usamos algún planeta como referencia?. Solo si distinguimos bien los planetas podrá servirnos como referencia, pero para ello también hay que considerar unos conocimientos previos. Si por ejemplo nos guiamos con Venus sabemos ya que solo es visible poco antes del amanecer o hasta un rato después de la puesta de Sol. Como tope hablamos de unas 3h antes o después. Así, si vemos a Venus por la zona este sabemos que no faltará mucho para que amanezca. Si conocemos mejor su posición relativa con respecto al Sol pues afinaremos mucho más. Venus se puede alejar angularmente como mucho 47º del Sol, es lo que se llama elongación máxima. Mercurio es una referencia que no sirve, pues siempre está tan cerca del Sol que ya la propia luz del alba o del atardecer nos indica donde está el Sol. Pero con los planetas exteriores podemos tenerlos en consideración si tenemos conocimiento de su posición relativa con respecto al Sol y nosotros mismos. Por ejemplo un planeta en oposición saldrá más o menos por el horizonte a la puesta de Sol. Si es el caso y lo vemos alto, por la zona sur, es que estamos en la medianoche, etc.

Cuestionario (Marcar las correctas):

1. ¿Podemos ver la Polar desde A Coruña (Latitud 43ºN), a 44º sobre el horizonte?

a) Sí, cuando se encuentre en su giro entorno al polo norte celeste por encima del mismo con respecto al horizonte.

b) No, la Polar está a 43º del horizonte.

c) No, la Polar está justo a 45º sobre el horizonte.

d) Sí, también puede verse a 42º si esperamos 12 horas.

2. ¿La Luna sale siempre por la misma zona del horizonte?

a) No, solo depende de la fase en la que esté.

b) Sí, sale por el este y se pone por el oeste.

c) No, varía dependiendo de la fase y el momento del año en el que estemos.

d) Sí, sale 5º por encima del plano de la eclíptica.

3. ¿En que época del año veremos una Luna en cuarto menguante más alta sobre el horizonte desde Galicia?.

a) Siempre alcanza la misma altura en cuarto creciente.

b) Entorno al solsticio de verano.

c) Entorno al equinoccio de primavera.

d) Entorno al equinoccio de otoño.

4. Si es 21 de junio y estamos en A Coruña y vemos el Sol a 30º sobre el horizonte. ¿Cuánto tiempo nos queda de Sol?

a) 2 horas. 30º/15º=2

b) Menos de 2 horas, pues es el solsticio de verano y el Sol se pone más hacia el norte.

c) Más de 2 horas, pues el movimiento diario del Sol no es perpendicular al horizonte, por tanto el arco que le queda por recorrer es mayor de 30º.

d) En A Coruña no se ve el Sol nunca.

(Solución al final).

Conclusiones.

La mecánica celeste puede resultar engorrosa para algunas personas, pero como decía antes modelizando de manera más sencilla puede resultar mucho más comprensible. Además disponemos de herramientas modernas, gracias a los programas de planetario tipo Stellarium o acudiendo al Planetario y tratando de plantear estas cosas en las sesiones y cursos.

Seguramente nunca nos encontremos en una situación límite en la que necesitemos orientarnos, pero sí nos pasará muchas veces que tomemos direcciones equivocadas en lugares desconocidos o nos perdamos. Para esto unos simples conocimientos y sobre todo la práctica en la observación del cielo, nos pueden ayudar a saber donde estamos y cuando estamos.

La actividad de senderismo nocturno hay que tomarla como una clase práctica de orientación, no solo como una caminata con amigos. Además tendremos que tomar las precauciones necesarias, pues en condiciones de poca luz no se ve bien donde se pisa. Por ello la ruta será relativamente sencilla y se hará con luz de claro de Luna, para que la oscuridad no sea total.

Soluciones a las preguntas:

1: a y d, 2: c, 3: d, 4: c (y d..jeje).

queda de Sol?

a) 2 horas. 30º/15º=2

b) Menos de 2 horas, pues es el solsticio de verano y el Sol se pone más hacia el norte.

c) Más de 2 horas, pues el movimiento diario del Sol no es perpendicular al horizonte, por tanto el arco que le queda por recorrer es mayor de 30º.

d) En A Coruña no se ve el Sol nunca.

(Solución al final).

Conclusiones.

La mecánica celeste puede resultar engorrosa para algunas personas, pero como decía antes modelizando de manera más sencilla puede resultar mucho más comprensible. Además disponemos de herramientas modernas, gracias a los programas de planetario tipo Stellarium o acudiendo al Planetario y tratando de plantear estas cosas en las sesiones y cursos.

Seguramente nunca nos encontremos en una situación límite en la que necesitemos orientarnos, pero sí nos pasará muchas veces que tomemos direcciones equivocadas en lugares desconocidos o nos perdamos. Para esto unos simples conocimientos y sobre todo la práctica en la observación del cielo, nos pueden ayudar a saber donde estamos y cuando estamos.

La actividad de senderismo nocturno hay que tomarla como una clase práctica de orientación, no solo como una caminata con amigos. Además tendremos que tomar las precauciones necesarias, pues en condiciones de poca luz no se ve bien donde se pisa. Por ello la ruta será relativamente sencilla y se hará con luz de claro de Luna, para que la oscuridad no sea total.

Soluciones a las preguntas:

1: a y d, 2: c, 3: d, 4: c (y d..jeje).

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